El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), es un trastorno caracterizado por la existencia de pensamientos obsesivos y compulsivos. Es una problemática con bastante prevalencia y que produce mucha interferencia en la vida diaria de las personas que lo padecen.
 
Suele comenzar en la infancia o en la vida adulta y puede tener un comienzo gradual o no, agravándose ante situaciones que son vividas como estresantes. Una vez que es diagnosticado el curso suele ser crónico. Además, la mayoría de las personas con esta enfermedad (más del 60%) presenta más de un tipo de obsesión. 
 
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Prevalencia

La prevalencia anual internacional de este trastorno se sitúa entre el 1,1% y el 1,8% (APA, 2013). Además, Fullana, Mataix-Cols, Caspi y Harrington (2009) mencionan que al menos el 13% de la población presenta algún síntoma obsesivo-compulsivo que interfiere en sus vidas diarias.
 

¿Qué son las obsesiones y las compulsiones?

Es importante hacer una diferenciación entre lo que son las obsesiones y lo que son las compulsiones. En el 90% de los casos se dan ambos componentes: el obsesivo y el compulsivo (Vallejo, 2006).
  • Obsesiones. Son definidas como pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que son experimentados como intrusivos e inapropiados y que además causan ansiedad o malestar. Las obsesiones suelen desencadenar anticipaciones negativas que a la vez desencadenan acciones protectoras o compulsiones (Bados, 2005) y, que como se verá en el siguiente apartado, pueden ser de orden o simetría, de contenidos prohibidos, de contaminación, y de almacenar. Es importante destacar que las obsesiones en forma de impulso suelen ser más molestas que las que se presentan en forma de imágenes ya que las primeras suelen ser más intensas y difíciles de manejar, y las segundas suelen ser más cortas y se pueden detener con la distracción (Cruzado, 2014).
  • Compulsiones. Son las conductas que se realizan para aliviar la ansiedad producida por las obsesiones (Foa, Seketee y Ozarow, 1985).

 Tipos de TOC

Existen diferentes tipos de TOC, los más comunes son:
  • Contaminación. Se trata de un tipo que puede hacer referencia a la obsesión por la limpieza o por la higiene personal. En estos casos, las personas que lo padecen piensan que ellas o su entorno está contaminado (obsesión) y se limpian o limpian constantemente (compulsión) para eliminar la suciedad.
  • Repetición. Piensan que si no hacen determinado número de cosas algo malo pasará. Por ejemplo, piensan que si no dicen 3 veces la palabra “cielo” le pasará algo malo a un familiar cercano (obsesión), por lo tanto, repiten la palabra (compulsión) para que algo malo no ocurra.
  • Acumulación. Guardan muchos objetos como periódicos, envases, etc. porque tienen miedo de tirar algo que les puede servir o es importante. Por ejemplo, una persona tiene miedo de tirar algo importante (obsesión) y, por lo tanto, guarda todos los periódicos (compulsión). Es importante diferenciar este trastorno (trastorno por acumulación) del síndrome de Diógenes. En este último se acumula basura mientras que en el trastorno por acumulación lo que se acumula no es necesariamente basura.
  • Verificación. Estas personas tienen que comprobar todo el rato que han hecho las cosas bien porque sino piensan que algo malo pasará. Por ejemplo, piensan que si no cierran la llave del gas habrá una explosión (obsesión) por lo tanto, comprueban constantemente que han cerrado la llave del gas (compulsión).
  • Orden. Utilizan reglas y pautas para ordenar todo lo que tienen porque sino piensan que pasará algo malo. Por ejemplo, una persona piensa que si los lápices no están ordenados de mayor a menor le pasará algo malo (obsesión), por lo tanto, los ordena (compulsión).
  • Fobia de impulso. Miedo a hacerse daño o a hacer daño a alguien. 
Estos son los más comunes, pero también pueden existir TOC de tipo: religioso, pensamiento mágico, perfeccionista, hipocondríaco, preguntadores, agresivos, impulso, etc.
 
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Consecuencias

Las personas que tienen este trastorno suelen realizar evitar los estímulos o las situaciones que desencadenan sus obsesiones. En consecuencia, este trastorno suele tener graves efectos sociales ya que esta evitación de estos estímulos suele implicar a no salir de casa, no ir a según qué sitios, etc. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la califica como una de las 20 enfermedades más discapacitantes. Por lo tanto, las consecuencias más importantes serían, aislamiento social, problemas laborales, depresión y ansiedad. En definitiva, este trastorno provoca mucha interferencia en la vida diaria de las personas que lo padecen. 
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Causas

Se desconocen las causas de la aparición y el mantenimiento del TOC. Aun así, diversas investigaciones han puesto de manifiesto que pueden existir factores genéticos y familiares, alteraciones en la neuroquímica cerebral, situaciones de estrés, etc.
 

¿Qué podemos hacer? Tratamiento

Se trata de un trastorno con cierta gravedad, por ello, es recomendable que si crees que estás sufriendo este trastorno pidas ayuda a un profesional con el objetivo de que te oriente y te muestre el camino a seguir para la recuperación. Los tratamientos más comunes son:
  • Fármacos. Se utilizan para intentar controlar los pensamientos obsesivos con el fin de que no se produzcan las compulsiones.
  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Ha demostrado ser eficaz para este trastorno, se suelen utilizar técnicas como la exposición con prevención de respuesta. En estos casos lo que se realiza es exponer gradualmente a las personas a las situaciones que le provocan realizar compulsiones. Por ejemplo, en el caso de una persona con TOC de tipo contaminación, lo que se haría sería exponer gradualmente a esta persona a la suciedad e intentar que no realizase la compulsión de limpiarse. Esta técnica requiere la presencia de un profesional. En la TCC también se tratan los pensamientos irracionales
En los artículos: "tipos de terapia" y "tratamiento y consejos" tratamos ampliamente el tema de los diferentes tratamientos. 
 
En resumen, el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), es un trastorno que puede llegar ser altamente discapacitante y que tiene una prevalencia bastante elevada. Se trata de la existencia de pensamientos obsesivos y de compulsiones. El TOC puede ser de diferentes tipos como, por ejemplo, limpieza, orden, verificación, acumulación, etc. En todos ellos se desconocen las causas, pero se sabe que tiene graves consecuencias. Los tratamientos que han demostrado ser eficaces son los fármacos y la terapia cognitivo-conductual, más concretamente, la exposición con prevención de respuesta.
 

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5ª ed.) (DSM-5). Washington, DC: American Psychiatric Association.
  • Bados, A. (2005). Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Barcelona: Universidad de Barcelona. 
  • Cruzado, J. A (2014). Trastorno obsesivo compulsivo. En V. E Caballo (Dir), I. C. Salazar (Dir) y J. A. Carrobles (Dir). Manual de Psicopatología y trastornos psicológicos (pp. 233-265). Madrid: Pirámide.
  • Foa, E. B., Steketee, G., y Ozarow, B. J. (1985). Behavior therapy with obsessive-compulsives: From theory to treatment. En M. Mavisskalian (Ed.). Obsessive-Compulsive disorders: Psychological and pharmacological treatments. Nueva York: Plenum Press.
  • Fullana, M. A., Mataix-Cols, D., Caspi, A., y Harrington, H. (2009). Obsessions and Compulsions in the Community: Prevalence, Interference, Help-Seeking, developmental stability, and co-occurring psychiatric conditions. American Journal Psychiatry, 166, 329-36.
  • Vallejo, M. A. (2006). Guía de tratamientos psicológicos eficaces para el trastorno obsesivo compulsivo. En M. Pérez (coord.), J. R. Fernández (coord.), C. Fernández (coord.), y I. Amigo (coord.). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I (pp. 337-353). Madrid: Ediciones Pirámide.