Como ya vimos anteriormente, el TOC es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos que producen angustia y que interfieren significativamente en la vida diaria de las personas que lo padecen (Fleta, Zapata, Cuadrón y Olivares, 2008). La prevalencia internacional de este trastorno es de entre el 1,1% y el 1,8% (APA, 2013).
 
Fullana, Mataix-Cols, Caspi y Harrington (2009) destacan que al menos el 13% de la población presenta algún síntoma obsesivo-compulsivo que interfiere en sus vidas diarias. Normalmente comienza en la infancia o en la vida adulta y puede tener un comienzo gradual o no, agravándose ante situaciones que son vividas como estresantes (Cruzado, 2014).
 
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¿Por qué se produce el TOC?

En cuanto a los modelos explicativos, a lo largo de los años se han formulado diversos modelos que pretenden explicar la etiología y el mantenimiento del TOC. Estos modelos se pueden agrupar en seis grandes grupos: factores genéticos y familiares, autoinmunidad, Neuroquímica y neuroanatomía, Modelo conductual, Modelo cognitivo yModelo metacognitivo. 
 

¿Qué tratamientos existen?

 
Los técnicas que más se utilizan y los que más eficacia tienen para el tratamiento del TOC, según Bados, son:
  • Exposición con Prevención de Respuesta (EPR). Como ya explicamos anteriormente se trata de una técnica donde se utiliza la exposición (enfrentarse a los miedos y obsesiones) y la prevención de respuesta (evitar el comportamiento compulsivo con ayuda del psicólogo). Es importante destacar que entre el 70 y el 80% de las personas tratadas con EPR mejoran (reducen sus síntomas).
  • Farmacoterapia. Antidepresivos serotonérgicos. 
 
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¿Cómo superar el TOC?

Para poder superar el TOC, de manera muy general, se podría decir que se deben seguir una serie de pasos:
  1. Se consciente de que puedes superar el problema. Necesitarás fuerza de voluntad para entender que puedes superar el probelma. Lee acerca del trastorno, verás que muchas personas lo han superado y que llevan una vida normal. Como hemos mencionado, la EPR es eficaz en la mayoría de los casos. Si tienes todo esto en cuenta entenderás que tú también puedes. 
  2. Entiende que tus obsesiones son irracionales. Este punto es quizás el más importante. Cuando hagas tu ritual, por ejemplo, con el objetivo de que no le pase nada malo a un familiar piensa que tu teoría de que ocurrirá algo malo no se sostiene. El que tu hagas determinada acción para que no pase nada malo no está relacionado con que vaya a pasar algo malo. En estos casos, cuando pensamos que hay una relación entre dos cosas que no la tienen, se llama pensamiento mágico. Está basada en pensamientos que no son racionables, que no están justificados o que no tienen base científica (empírica).
  3. Aprende nuevas formas de reducir la ansiedad. Cuando se realizan las compulsiones se hacen con el objetivo de reducir la ansiedad. Deberás aprender otras formas de relajación y de distracción. Por ejemplo, cuando tengas ganas de hacer una compulsión ponte a leer, da un paseo, juega a algo, etc. Además, también puedes aprender tareas de relajación como, por ejemplo, la relajación progresiva de Jacobson. 
  4. Pide ayuda. Si el TOC interfiere significativamente en tu vida diaria y ya has intentando ponerle solución por tu cuenta y no has podido, pide ayuda. Un profesional de la salud mental te guiará y te ayudará durante el proceso proporcionándote técnicas adecuadas para tu caso. 
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Referencias bibliográficas
  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5ª ed.) (DSM-5). Washington, DC: American Psychiatric Association.
  • Bados, A. Trastorno Obsesivo-Compulsivo. 
  • Cruzado, J. A (2014). Trastorno obsesivo compulsivo. En V. E Caballo (Dir), I. C. Salazar (Dir) y J. A. Carrobles (Dir). Manual de Psicopatología y trastornos psicológicos (pp. 233-265). Madrid: Pirámide.
  • Fleta, J., Zapata, M., Cuadrón, L., y Olivares, J. L. (2008). Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Acta Pediátrica Española, 66(11), 571-574.
  • Fullana, M. A., Mataix-Cols, D., Caspi, A., y Harrington, H. (2009). Obsessions and Compulsions in the Community: Prevalence, Interference, Help-Seeking, developmental stability, and co-occurring psychiatric conditions. American Journal Psychiatry, 166, 329-36.