A lo largo de la vida pueden surgirnos muchos problemas que requieren una solución. Por eso, hoy vamos a explicar una técnica que nos ayudará a resolver problemas que van apareciendo a lo largo de la vida.

¿Qué es un problema?

Un problema, como ya sabrás, es un desajuste que percibimos entre la demanda de una determinada situación y nuestros recursos para hacer frente a esta demanda. Cuando esto ocurre se necesita una solución o, lo que es lo mismo, una respuesta de afrontamiento centrada en el problema. 

La Real Academia de la lengua Española (RAE) lo define la palabra problema como: "Conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin" y la palabra solución como: "efecto de resolver un problema o una dificultad". 

¿Qué es el entrenamiento en resolución de problemas?

Se trata de una técnica que nos ayudará a hacerles frente a los problemas. Es una técnica que se utiliza en las terapias que tienen una orientación cognitivo-conductual. Fue originalmente propuesta por Zurilla y Goldfried.

¿Cuál es el proceso que hay que seguir para resolver el problema?

Esta técnica tiene en cuenta 5 pasos o etapas. 

1. Conceptos previos

Es importante que, antes de nada, tengamos en cuenta lo que es un problema y lo que es una solución. Además, debemos considerar que hay dos tipos de respuestas: centradas en el problema o en la emoción. 

2. Orientación general

El objetivo de este paso es: 

  1. Identificar y reconocer los problemas de la vida. A veces se emplean listados de problemas o caminos de la vida para identificar el problema. 
  2. Asumir que los problemas forman parte de la vida
  3. Desarrollar autoeficacia percibida. Aceptar que tenemos control personal en lo que hacemos y que todo lo que hacemos tiene determinadas consecuencias. 
  4. Inhibir hábitos de respuesta automática.  Quitar distorsiones y no responder de forma automática sin analizar la situación. 

3. Definición y formulación del problema

Según Zurilla, creador de la técnica, un problema bien definido está medio resuelto. Por eso, es importante aclarar y comprender la naturaleza y origen del problema.

Para ello, deberemos buscar información sobre el problema, describir los hechos que lo componen, aprender a diferenciar los problemas relevantes de los irrelevantes, aprender a seleccionar los factores que hacen que un problema sea un problema y establecer objetivos.

Zurilla también recomienda que las metas sean: concretas, específicas, reales y alcanzables. Por ello, si el problema es complejo lo mejor es descomponerlo en varios: ver las causas de todos y buscar estrategias para todos. 

Además, es importante tener en cuenta que las metas que nos establezcamos deben ser realistas. 

4. Generación de alternativas

El objetivo es buscar tantas soluciones como sea posible para maximizar la probabilidad de que entre ellas se encuentre la mejor solución (12 por lo menos). Los principios para generar alternativas son:

  • Cantidad: cuantas más mejor.
  • Dilación o aplazamiento de juicio: no hay que juzgar aunque sean tonterías
  • Variedad: es importante que todas las alternativas no sean iguales

5. Toma de decisiones

El objetivo de este punto es evaluar las opciones y seleccionar la mejor para llevarla a cabo.

Hay que anticipar las consecuencias, en otras palabras, hay que evaluar las consecuencias a corto y largo plazo para uno y los demás:

  • Personales: resolución del conflicto, efectos en mi bienestar emocional, esfuerzo y tiempo, efectos en mi bienestar físico, efectos económicos y crecimiento personal.
  • Sociales: Efecto en el bienestar de otro, efecto en los derechos ajenos, efectos en mis relaciones interpersonales. 

Lo recomendable es escoger la solución que no tenga ningún aspecto negativo. En este punto puede ser útil realizar una tabla que recoja los siguientes puntos de cada situación:

Solución Logro de la meta Esfuerzo personal Coste económico Efecto sobre otros Total

6. Puesta en marcha y verificación

Hay que establecer un plan de acción y llevarlo a cabo. Además, se debe tener en cuenta que algún paso puede no llevarse a cabo tal y como se había establecido. Se recomienda realizar una autoevaluación y registrar los criterios de valoración de la toma de decisiones. Si la cosa va mal se puede retroceder.

Además de este proceso, también podemos seguir un proceso de resolución rápida de problemas que fue propuesto por Zurilla. 

Resolución rápida de conflictos

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Autoafirmaciones. Toma un respiro y tranquilízate, no hay catástrofes inmediatas, piensa en este problema como un reto, para y piensa.
  2. Cuestiona. ¿Cuál es el problema? ¿qué quiero lograr? ¿por qué quiero obtener esa meta?
  3. Buscar soluciones. Piensa en una solución y piensa en dos o tres alternativas.
  4. Evalúalas. Piensa 2  ó 3 criterios para evaluarlas, decide rápidamente que alternativa es la mejor y piensa como podrías mejorarla.
  5. Realízala. ¿Estas satisfecho con el resultado? Sino intenta hacer una segunda opción si queda tiempo.

Conclusiones

Esto es todo sobre la técnica de resolución de problemas. Si no puedes ponerla en práctica o necesitas orientación profesional, puedes escribirme a través de los comentarios que encontrarás más abajo o a través del formulario de contacto que encontrarás en mi ficha como profesional, estaré encantada de ayudarte. 

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